
La atención de la responsable del hotel ha sido bastante penosa. Sus formas son muy inadecuadas ya que sólo se diige a los clientes que han puesto alguna reclamacaión o tienen pagados el desyuno, comida o cena. La verdad es que la sensación de vacío que esta trabajadora te crea es increible dentro de un tipo de negocio conmo este.
Además de esto, la utilización de uno de los dos ordenadores con conexión a internet queda totalmente inutilizado ya que el trabajador de la noche lo usa particularmente para descargar del programa "Emule" poniendo un cartel en el ordenador como que está fuera de servicio y que intentarán arreglarlo lo antes posible.
Las tres comidas, aún indicando en internet que son de buffet libre, no los son. Excepto uno de los días el desayuno.
El spa está arreglándose y no se puede utilizar. Cuidado porque en inetrnet no está indicado en todas las páginas de reserva.
Sinceramente, yo no pienso volver.