
La calidad y la variedad del "buffet" ofrecido tanto en el desayuno como en la cena es pésima.Un buffet libre en el que solo tienes 3 o 4 platos principales, en mi opinión, no se puede considerar ni de lejos un buffet libre. Por último resaltar que habia noches en lo que lo único que se podia cenar y que fuera mínimamente aceptable eran las famosas "papas arrugadas", estos dias, solo tenías que prestar un poco de atención para escuchar comentarios de multiples mesas con comentarios como " antes que cenar esto, prefiero no cenar", " lo único que sabe bien hoy es el agua",etc
Tambien remarcar que la zona de piscina, aunque dispone de un "bonito jardin a su alrededor", es mucho más pequeña que lo que intentar dar a entender en las imagenes de dicho hotel, además de encontrarse normalmente en un estado bastante sucio y con un extraño sabor a agua salada y no a cloro que aún no he conseguido entender.
También remarcar que el hotel se encuentre en el parque Taoro que es un jardin/parque situado en una montaña. Esto se traduce en un largo paseo de subida y bajada desde/hacia el puerto de la cruz de al menos 15 o 20 minutos, que con el pleno sol del dia es una tortura. Aún así en condiciones normales un paseo por estos agradables jardines podría hacer mas leve el paseo y servir como atajo, pero dichos jardines se encuentran en obras de restauración y cerrados al público hasta final de este año, por tanto lo único que se contempla durante este trayecto son obras y más obras. Por contra el hotel ofrece un autobus(más bien parece una furgoneta vieja) que realiza dicho trayecto en ambas direcciones, pero la frecuencia de dicho autobus es de alrededor de un viaje por hora y sus horarios son ridículos para gente que se encuentre disfrutando de sus vacaciones, el último viaje termina a las 18:00, por tanto a partir de esa hora si no has alquilado coche, o pagas un taxi o disfrutas de una larga y sudorosa cuesta.
Por último y desde mi punto de vista, lo más negativo, es el hecho de haberme encontrado en 6 dias que duro mi estancia en dicho hotel, varias cucarachas muertas en la habitación, además de haber tenido que ir en una ocasión a quejarme a recepción ya que una de las toallas de ducha "limpias" que el servicio de habitaciones había dejado en mi habitación presentaban ronchas de suciedad del tamaño de un balón.
En definitiva, el peor hotel en el que he estado en mi vida con diferencia.