
+ Había estado en este hotel antes de su renovación en 2008. Falta le hacía y ha quedado muy bien.
+ El trato de la recepción ha sido MUY bueno. Aunque el portugués y el español se llevan bien, nos atendieron en castellano en todo momento. Empezó a salir agua por el techo del baño, avisamos
+ También señalar que el parking exterior tiene barreras y hay que sacar ticket de entrada y salida. Pensábamos que habría que pagar pues así se lo habían dicho a unos amigos que llegaron varias horas antes. Sin embargo fue gratis después de 3 noches allí.
+ El desayuno sigue siendo muy bueno.
+ La ubicación también es buena si quieres conocer el centro de Lisboa.
+ Televisor plano de 32".

- Las habitaciones no son muy grandes y las paredes (al menos la nuestra) están sucias.
- El armario está dividido en dos partes, una para las perchas y almohadas, y otra parte para una cafetera tipo Nespreso, más el minibar, más la caja fuerte. Por tanto no hay baldas ni cajones para poner la ropa (y son bastantes necesarios).
- Las vistas de nuestra habitación eran hacia una pared y los bajos de un coche, pues está por debajo del nivel del suelo. Estas habitaciones tienen una terraza y dan hacia el parking exterior (a la calle).
- El desayuno es muy bueno, pero en tres días siempre fue igual (poco variado).
Las zonas comunes junto a recepción huelen un poco mal.