Albi

La elegante ciudad de Toulouse-Lautrec

Policromática, comerciante y de sencilla elegancia, la amurallada y laberíntica ciudad de Toulouse-Lautrec seduce por su estilo de vida tranquilo, su amor al arte, su exquisito devenir diario... Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco (2010) y bañada por el río Tarn, la “Ciudad episcopal” conserva su antigua fisionomía caracterizada por el Pont-vieux, las fortificaciones que bordean el Tarn. Orgullo de toda la ciudad es la magnífica y céntrica catedral de Santa-Cécile, una verdadera obra maestra del arte gótico meridional que domina Albi de manera magistral. Su impresionante montaje de ladrillos y su imponente campanario-torreón preceden a un interior cargado de espiritualidad y que reúne el más extenso conjunto de pinturas italianas realizadas en Francia a principios del Renacimiento. Al lado de la iglesia, y formando una fortaleza con esta, se localiza el Palacio de la Berbie, uno de los arzobispados más antiguos de Francia y actualmente sede del prestigioso Musée Tolouse-Lautrec, uno de los grandes museos contemporáneos de Francia que reúne más de mil obras de este icono de finales del siglo XIX.

Muy vivo, el “Vieil Alby” se sitúa en el centro de la actividad que reina en esta ciudad de 53.000 habitantes. Herencia del medievo ofrece un extenso y agradable dédalo que merece la pena ser descubierto sin excesivas prisas. Sus callejuelas, bordeadas de palacetes renacentistas, casas y construcciones de madera y tiendas tradicionales, dan vida a estampas únicas. No olvides disfrutar de un buen café en cualquiera de las terracitas de la plaza de Santa Cecilia o de degustar la deliciosa gastronomía francesa en el Mercado Cubierto, localizado en la plaza Laperous, en sus restaurantes con estilo... Además del Mercado Cubierto, la ciudad agasaja a los viajero con otros interesantes mercados como el de la plaza Lapérouse (sábados por la mañana); el mercado biológico, en la plaza Fernand Pelloutier (los martes); el mercado de la creación y los libreros, en la calle Mariès (los miércoles y sábados)... Toda una experiencia sensorial que te permitirá disfrutar de Albi con los cinco sentidos.

Pirineos

donde deporte y naturaleza se unen

Vacaciones en los Pirineos

No importa la época del año en la que decidas viajar a la región francesa de Occitanie Pyrénées Mediterranée, tus vacaciones en los Pirineos serán siempre experiencia inolvidable. Sus más de 400 kilómetros, localizados entre el Atlántico y el Mediterráneo, convierten a la cadena montañosa de los Pirineos en una bella frontera natural entre Francia y España. Considerado uno de los rincones más bellos de Europa, el Parque Nacional de los Pirineos (1967) es el más antiguo y el más visitado de los nueve parques nacionales franceses. Un bello escenario natural que atrapa a los amantes del esquí y los deportes de nieve, del senderismo y el ciclismo con vistas panorámicas memorables, de la relajación en termas y balnearios, de la diversión en animados locales de moda, de la buena gastronomía, de los pueblos tranquilos… Todo puede pasar en los Pirineos. Tú eliges si recorrer sus numerosos PR (senderos de pequeños recorridos) que atraviesan bosques infinitos, verdes valles y montañas nevadas que dan forma a célebres itinerarios como el GR10, que permite atravesar la cadena pirenaica de este a oeste… Los Pirineos son también un paraíso para los amantes del agua. Los numerosos torrentes de montaña convierten a la zona en el escenario ideal para los deportes acuáticos como el rafting y la natación…

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