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Guías de Viajes de Costa Azul

Costa Azul
Costa Azul

Lujo y belleza junto al Mediterráneo

Introducción

Introducción
Deliciosas playas, rostros famosos, construcciones pintorescas, una gastronomía franca, sencilla y campesina, un clima envidiable... ¿Se le puede pedir más a este rincón del sur de Francia y Mónaco?

Al llegar a este destino de ensueño, lo primero que inundará la retina del viajero es el generoso abanico de colores que exhiben las casas de la Costa Azul, y que va del ocre hasta el rojo pasión. Un sugerente cromatismo que convive con una exuberante vegetación que no se limita a las áreas de montaña, y que embellece aún más si cabe las ciudades y pueblos del litoral galo. Y es que no es casual que artistas de la talla de Dufy, Signac y Matisse buscasen la inspiración en este rincón privilegiado. O que los bolsillos más pudientes del planeta se decanten por este imborrable destino costero para broncearse y navegar en sus yates.

Entre las poblaciones que dibujan este impagable paisaje humano, destaca sobre el resto la hermosísima Niza, capital del departamento de los Alpes Marítimos. No obstante, esta distinguida ciudad no es la única que reclama la atención del recién llegado. Huelga decir que este privilegio es compartido con Menton, al este de la Costa Azul y en la frontera con Italia, y Cannes, al oeste, así como con algunas localidades enmarcadas en las estribaciones alpinas, como Grasse o Vence. Todo ello pasando por la exclusiva Saint-Tropez, el pequeño estado de Mónaco o el genuino Massif des Maures, en el departamento de Var.

A pesar de que el tirón de estas tierras como destino turístico es más o menos reciente, su dilatada historia no lo es tanto; sin ir más lejos, Niza fue fundada por los focenses en la Antigüedad, mucho antes de que pasase a manos de la dinastía de los Saboya en 1388. Sin embargo, habría que esperar hasta el siglo XIX para ver crecer sus barrios en derredor del casco antiguo, tanto en ésta como en el resto de poblaciones de la Costa Azul. A este período corresponden las primeras villas neoclásicas y modernistas. Décadas después, sus inmediaciones serían testigo de la aparición de urbanizaciones y apartamentos, en respuesta a un flujo de turistas cada vez mayor.

No obstante, el magnetismo de este enclave privilegiado no sólo está ligado a la fisonomía de sus ciudades: su magnífico clima también realiza su particular contribución a la causa. Con más de 300 días de sol al año y unas temperaturas típicamente mediterráneas —con veranos calurosos y secos e inviernos suaves—, la Costa Azul se convierte en una apuesta segura durante todo el año, y muy especialmente durante la temporada estival.

La opción más rápida para desplazarse hasta la zona es reservar vuelos a Niza desde las principales ciudades españolas. Su aeropuerto, el Nice-Côte d'Azur, registra el segundo mayor tráfico de toda Francia y cuenta con dos terminales. Asimismo, Niza es el punto de parada obligado de numerosos cruceros. Otras alternativas consisten en optar por el vehículo privado, el tren o el autocar desde algunas de las principales ciudades de España, como Barcelona.

Finalmente, por lo que respecta a los hoteles en la Costa Azul, la oferta es inagotable. En cualquier caso, no hay que perder de vista que los precios no son baratos, por lo que se recomienda efectuar la reserva con antelación. Una pequeña precaución que, sin embargo, quedará compensada con creces cuando el viajero comience a descubrir los innumerables encantos de este pequeño Parnaso de gente guapa y playas de color azul turquesa. Découvrez le Côte d’Azur!

Qué ver en la Costa Azul

Qué ver en la Costa Azul
En esta sección, se enumeran las poblaciones de la Costa Azul más atrayentes desde el punto de vista turístico.

  • Antibes

Esta localidad histórica constituye un destino turístico ideal en cualquier época del año. Además de albergar los mejores mercados de productos frescos de la Costa Azul, Antibes también puede presumir de algunos atractivos de gran interés. Entre sus alicientes, se cuentan Port Vauban (el mayor puerto deportivo de Europa, con amarres para unas 2.000 embarcaciones), la Porte Marine (durante años, la única entrada a la ciudad desde el puerto), la playa de la Gravette, el Mercado Provenzal y el Museo Arqueológico. En el casco antiguo (el Vieil Antibes), destacan la iglesia de la Inmaculada Concepción (que entre el siglo V y el año 1236 ostentó el estatus de catedral) y el Museo Picasso, que abre sus puertas en el bello castillo Grimaldi, primorosamente restaurado.

  • Cannes

Si por algo es conocida Cannes —obviando su mundialmente famoso festival de cine— es por los lujosos hoteles, joyerías y tiendas de lujo que jalonan el paseo marítimo (La Croisette). Pese a ser el feudo por excelencia de la jet set, resulta casi obligado callejear por esta selecta población. Entre sus edificios más destacados, cabe referirse al Palacio de Festivales, la librería Cannes English Bookshop, los Allées de la Liberté —salpicados de quioscos, mercados y pistas de petanca—, el animado mercado Forville, la coqueta zona de Le Suquet, la iglesia de Notre-Dame de l’Espérance o el Museo de la Castre, poseedor de una interesante colección etnográfica donada en 1877.

  • Grasse

Esta población, cuyo desarrollo está estrechamente ligado a la industria de la perfumería, tiene como baza principal su casco histórico. Sus mayores activos son el Palacio de Congresos, la catedral de Notre-Dame-du-Puy, el nuevo Museo Internacional de la Perfumería y la Ville Musée Fragonard, casa familiar del prestigioso pintor galo.

  • Menton

Muy apreciada por su clima mediterráneo y su exótica vegetación, es sin duda la más italiana de las localidades que motean la Costa Azul. Además de su casco antiguo (con construcciones como la Puerta de Saint-Julien, la basílica de San Miquel Arcángel o la recargada capilla de los Penitentes Blancos) y sus jardines (como los de Biovès y Val Rahmeh), también merece la pena conocer su Casino junto al mar (construido en los años treinta del siglo pasado) o la Salle des Mariages, en el Ayuntamiento. Si es posible, también se recomienda dedicar un tiempo al cementerio del Viejo Castillo y al bulevar de Garavan.

  • Mónaco

Este diminuto principado de 2 km2 y menos de 31.000 habitantes —en Europa, sólo el Vaticano es más pequeño— es una oda al lujo, la ostentación y la diversión. Sin embargo, su enorme densidad de población le ha pasado factura: en las últimas décadas, los rascacielos se han adueñado de su skyline, borrando las huellas de la añorada Belle Époque. Sea como fuere, lo cierto es que este singular estado merece ser descubierto. Un buen lugar para empezar a recorrerlo es la Place d’Armes, en la que se despliega un mercado. Tomando la avenida de Porte Neuve y ascendiendo por la Rocher, se llega a Monaco-Ville, donde diversas calles desembocan en el Palacio Real. Siguiendo por la avenida des Pins se accede a la Chocolaterie de Monaco y a la capilla de la Misericordia, con interesantes esculturas de mármol. Otros lugares que no hay que dejar de ver son la Catedral, la capilla de la Visitación, la iglesia de Sainte-Devote (dedicada a la patrona de Mónaco), el legendario Casino de Montecarlo y Port Hercule (el puerto natural de aguas profundas del principado). Entre sus propuestas culturales, se cuentan el Museo Nacional de Muñecas y Autómatas y el Museo Oceanográfico.

  • Niza

Resulta imposible poner en tela de juicio la belleza de esta maravillosa ciudad, de intenso pasado romano y capital de la Riviera francesa. A su privilegiada situación, a caballo entre la Costa Azul y la Provenza (se halla entre Cannes y Mónaco), se suman un clima privilegiado (con temperaturas suaves tanto en invierno como en verano) y una elegancia sin igual. Entre los lugares que no hay que dejarse en el tintero, además del bullicioso Promenade des Anglais (paseo de los Ingleses), se cuentan el trazado de la ciudad vieja (Vieux Nice). Un magnífico punto de partida para cualquier itinerario es la Fontaine du Soleil, en la Place Masséna. No muy lejos de allí, se alzan el Hotel Beau Rivage (en el que se alojaron Nietzsche, Chéjov y Mattisse), el Hôtel de Ville (el Ayuntamiento, un edificio neoclásico de 1730) o el edificio de la Ópera de Niza (1855). Desde la plaza de Pierre Gautier se alcanzan el Palacio de la Prefectura (una sede gubernamental del siglo XVII que albergó la residencia de los duques de Saboya), la iglesia de Sante-Rita, la catedral de Sante-Réparate (la mayor construcción religiosa del casco antiguo) y la capilla de la Misericordia (erigida en 1770 por Bernardo Vittone). Otros monumentos de interés de Niza son la basílica de Notre-Dame, construida entre 1864 y 1868 (es la mayor iglesia de la ciudad y su primer edificio religioso moderno); la capilla de la Sainte-Trinité (templo neoclásico de 1824), el Palacio Lascaris, la colina del Castillo (donde aún son visibles los vestigios de la antigua ciudad), la iglesia de Saint-Jacques-le-Majeur o de Gesú, el monasterio de Saint-François de Cimiez (siglo XVI) y las ruinas de la ciudad romana de Cemenelum. Por lo que respecta a la nómina de museos, se aconseja acercarse hasta el Museo Arqueológico de Niza, el Museo de Bellas Artes y el Museo Matisse. Finalmente, para disfrutar de las mejores vistas de Niza, nada mejor que subir hasta la Torre Bellanda.

  • Saint-Tropez

Sinónimo de derroche, glamour y ostentación, la localidad de Saint-Tropez aúna con acierto el encanto de un antiguo puerto pesquero con su condición de centro turístico para millonarios. En 1956, el estreno de la película Y Dios creó a la mujer, de Roger Vadim, no sólo encumbró a Brigitte Bardot, sino que ayudó a transformar esta población costera en un centro de veraneo de primer orden. Entre sus mayores reclamos, se cuentan el precioso Vieux Port, repleto de casas restauradas tras la Segunda Guerra Mundial; la Maison des Papillons (un museo que reúne 4.000 especies de mariposas), la estatua de Bailli de Suffren (1866), realizada con bronce procedente de armas confiscadas a la Royal Navy; el Hotel de Ville (el Ayuntamiento), la iglesia parroquial, la ciudadela y la Place des Lices, sin olvidar las hermosas playas locales. No muy lejos de allí, se accede al Massif des Maures, una pintoresca zona montañosa de gran belleza natural.

  • Vence

Rodeado de una muralla y una larga hilera de edificios, el casco antiguo de esta población de aire medieval constituye un auténtico regalo para cualquier viajero. Comenzando la visita en Place du Grand-Jardin, donde los martes y los domingos por la mañana tiene lugar un mercado agrícola, se llega fácilmente a una de las puertas de la muralla: Porte du Peyra, aneja a una torre fortificada del siglo XII. No muy lejos de allí, se alza la catedral (siglos XII-XV), construida sobre una antigua iglesia merovingia. Desde ese punto, conviene dejarse caer por la Porte du Pontis, un pasaje abovedado que permite alcanzar la avenida de Marcelin Laurel. Otro acceso interesante y bien conservado es la Porte du Signadour (siglo XIII). Para redondear la visita, es obligado conocer el Auberge des Seigneurs, una hospedería histórica, y el castillo de Villeneuve.

Comer en la Costa Azul

Comer en la Costa Azul
A diferencia de la refinada cocina parisina, el recetario de la Costa Azul despliega una sencillez que poco o nada tiene que ver con sus sofisticados veraneantes. De hecho, los ingredientes y las fórmulas de preparación de sus platos son fieles a la simplicidad y a los sabores del mediterráneo. Y es que en ninguna despensa o restaurante se echan en falta productos tan genuinos como el ajo, las aceitunas —sobre todo las del tipo cailletier, que se cultivan en Niza y con las que se elabora la riquísima tapenade— o las aromáticas hierbas provenzales.

De hecho, el aceite de oliva se utiliza hasta la saciedad. Se trata de auténtico oro líquido para cualquier chef local y es la base de la achoïade o bagna cauda, una salsa tibia de anchoas que sirve para acompañar verduras. Asimismo, también se prepara con aceite la grand aïoli, una especialidad típica de la Nochebuena que se sirve junto con verduras crudas, caracoles marinos, bacalao, huevo cocido y patatas hervidas. En cualquier caso, a la hora de referirse a las recetas más populares de la zona, la tradición campesina también reivindica su protagonismo. Buena muestra de ello son propuestas como el mesclun, una ensalada de hojas de diversos vegetales y aderezada con hierbas. El plato de verduras más popular en la Costa Azul es la célebre ratatouille, un pisto de ajo, berenjena, calabacín, cebolla, pimiento, tomate y aceite de oliva. A éste se suman otras genialidades como la caponata, un irresistible estofado de berenjenas con alcaparras y tomates. También son muy tradicionales los tians o flanes de verdura, sin descuidar las alcachofas à la barigoule (rellenas de setas y tocino).

Debido a la situación privilegiada de este rincón de Francia y Mónaco, no es de extrañar que el pescado ocupe un lugar privilegiado en la carta de cualquier restaurante. De todos modos, lo cierto es que fuera de los restaurantes de lujo es complicado disfrutar de la pesca local (en la mayoría de casos, las materias primas proceden de los puertos franceses del Atlántico). Entre las especies más consumidas, se cuentan el loup o daurade (dorada), el rouget (salmonete), el saint-pierre (pez de San Pedro) y el thon (atún). La sopa bullabesa, típica de Marsella, se toma con asiduidad, así como los moules (mejillones), muy típicos en Bormes-les-Mimosas, Cavalaire y Le Lavandou.

Por otro lado, si se visita Niza, no hay que dejar de disfrutar de la pissaladière, una pizza de hojaldre con anchoas, tomate triturado, cebolla, huevo y olivas. Igualmente, merecen una especial atención la soupe al pistou, una sopa fría de verduras muy consumida en verano; las no menos apetitosas salsas à la niçoise, que se preparan con tomate y aceitunas negras; los petits farcis, verduras y hortalizas rellenas; la tourte de blettes, elaboradas con acelgas, o el pan bagnat, un bocadillo de anchoas, tomate y alcaparras y aceite de oliva. A su vez, también se aconseja probar la stocaficada o bacalao salado, que en Cannes recibe el nombre de stockfisch y en Mónaco, de stocafi.

Y por supuesto, habría que reseñar los ñoquis y los ravioles, reivindicados como propios por Niza y herencia de su pasado italiano (no hay que perder de vista que los nizardos son franceses desde hace tan sólo un siglo y medio).

A la hora del postre, se recomienda disfrutar de la tarta de limón merengada de Menton, elaborada con fruta local, y los quesos rústicos de leche de vaca de Mercantour, o bien los de cabra del Massif de Maures. En cuanto a las bebidas alcohólicas, conviene mencionar los exquisitos vinos de Ballet.

Principales fiestas y eventos en la Costa Azul

Principales fiestas y eventos en la Costa Azul

Por último, se detallan los acontecimientos que no hay que perderse en este maravilloso rincón del sur de Francia y Mónaco, ordenados de enero a diciembre.

 

  • Jour de l’An (Año Nuevo)

 

El 1 de enero es festivo en Francia y Mónaco.

 

  • Prom’ Classic

 

Esta carrera popular, que congrega anualmente en Niza a más de 5.000 participantes, tiene lugar la primera quincena de enero. La edición del 2013 (la 14.ª en la historia de la prueba) tiene lugar el 6 de enero. Para más información, se aconseja consultar el sitio web oficial de esta competición: http://www.promclassic.com.

 

  • Festival Internacional de Circo de Montecarlo

 

Este conocido evento se celebra en la segunda quincena de enero. Durante décadas, este festival ha servido de trampolín para nuevos talentos del arte circense. Más detalles en http://www.montecarlofestival.mc.

 

  • Sainte-Devote (Santa Devota)

 

El 27 de enero, el principado de Mónaco celebra la fiesta de su patrona. El día anterior, es costumbre quemar una embarcación en una emotiva ceremonia.

 

  • Carnaval de Niza

 

Entre las primera semanas de febrero y principios de marzo (las fechas exactas varían cada año, en función del calendario lunar), la ciudad se vuelca con su Carnaval. Iniciado en el siglo XIX, este evento no sólo se ha convertido en la mayor cita cultural de Niza, sino que también ha conseguido granjearse un enorme prestigio internacional. Entre las actividades programadas, destacan los desfiles de carrozas y cabezudos por la Promenade des Anglais. Por supuesto, su programación también da cabida a fuegos artificiales y a una original batalla de flores —tradición que, por cierto, también está muy arraigada en Villefanche-sur-Mer. Los detalles pueden consultarse en esta página web: http://www.nicecarnaval.com.

 

  • Fête du Citron (Fiesta del Limón)

 

A mediados de febrero, el paseo marítimo de Menton alberga un destile de carrozas y bandas de música. A su vez, en el Jardin Biovès se realizan impresionantes esculturas con limones y naranjas. Para saber más acerca de este festival, se puede visitar esta web: http://www.fete-du-citron.com.
 

  • Festival de Bormes-les-Mimosas

 

Esta población pone en marcha a finales de febrero un desfile de extravagantes carrozas decoradas con mimosas y otras flores. Para más detalles, se aconseja visitar la página web de esta localidad: http://www.bormeslesmimosas.com.

 

  • Campeonato Mundial de Patinaje Artístico

 

Entre finales de marzo y comienzos de abril (aunque la fecha varía cada año), el Patinoire Jean Bouin de Niza alberga esta importante competición.

 

  • Lunes de Pascua

 

Este día es festivo en Francia y Mónaco. Se celebra entre la segunda quincena de marzo y las cuatro primeras semanas de abril, dependiendo del calendario lunar.

 

  • Día Internacional del Trabajo

 

El 1 de mayo es una jornada festiva en toda Francia y Mónaco.

 

  • La Fête des Mai (Lu Festin de Nissa)

 

Esta fiesta tienen lugar todos los domingos de mayo en los Jardins des Arènes de Cimiez, en Niza. En sus orígenes, de tipo pagano, se trataba de un rito de adoración a la diosa de la Tierra. Actualmente, estas jornadas permiten degustar platos típicos de la comida nizarda y asistir a espectáculos de música y danza.

 

  • Fiesta de la Victoria

 

Cada día 8 de mayo, Francia conmemora el aniversario de la victoria del ejército francés sobre Alemania en 1945, coincidiendo con la Segunda Guerra Mundial. En esa fecha, el general Charles de Gaulle comunicó a través de la radio la derrota del ejército nazi (un día antes, las tropas de Adolf Hitler habían firmado la capitulación en Reims). La jornada es un festivo de ámbito nacional.

 

  • Bravades de Saint-Tropez

 

Los días 16 y 17 de mayo, Saint-Tropez honra al centurión romano Torpès con una fiesta.

 

  • Festival de Cine de Cannes

 

Ningún acontecimiento cultural puede hacer sombra a este prestigioso certamen internacional, que en el 2013 alcanza su 66.ª edición. El festival se lleva a cabo la segunda quincena de mayo. Para más detalles, se puede consultar la página web oficial (disponible en español): http://www.festival-cannes.fr/es.html.

 

  • Gran Premio de Mónaco de F-1

 

A finales de mayo, los amantes de la velocidad tienen una cita en el principado monegasco, anfitrión de esta prueba puntuable para el Campeonato del Mundo. De todos modos, se aconseja confirmar la fecha exacta antes de programar el viaje, ya que ésta puede variar mucho de una año a otro.

 

  • Ascensión del Señor

 

Se celebra 40 días después de la Pascua. Esta jornada es festiva en Francia y Mónaco.

 

  • Pentecostés

 

Coincide con el séptimo domingo posterior a la Pascua. Es un festivo nacional en Francia y Mónaco.

 

  • Corpus Christi

 

Sesenta días después de la Semana Santa, Mónaco celebra este festivo estatal.

 

  • Musique aux Cœurs

 

Esta cita musical tiene lugar a comienzos de julio en los jardines de la Villa Eilenroc del Cap d’Antibes. Los detalles están disponibles aquí: http://www.antibesjuanlespins.com/accueil/agenda/musiquesaucoeur.aspx.

 

  • Festival de Jazz de Niza

 

En la primera quincena de julio y durante cinco días, la Place Macéna de Niza alberga uno de los festivales de jazz más importantes de la escena internacional. Desde sus inicios —fue creado en 1948 para poner punto y final al Carnaval—, el certamen ha contado con la presencia de artistas de la talla de Ray Charles o Ella Fitzgerald. Todos los pormenores pueden consultarse en este enlace: http://www.nicejazzfestival.fr.

 

  • Día Nacional de Francia

 

El 14 de julio es la fiesta nacional del país. En él se recuerda el estallido de la Revolución Francesa, que comenzó con la toma de la prisión de La Bastilla en 1789.

 

  • Les Concerts du Cloître

 

De mediados de julio a mediados de agosto, la colina de Cimiez (Niza) acoge numerosos recitales y conciertos de música de cámara. Una excelente propuesta para las noches estivales, sin duda.

 

  • Nuits du Sud

 

Desde el ecuador de julio y hasta la mitad de agosto, la localidad de Vence ofrece numerosos conciertos gratuitos de la mano de este festival. Más datos en esta web: http://www.nuitsdusud.com.

 

  • Jazz à Juan

 

También a mediados de julio, el Pinède Gold de Juan-les-Pins se convierte en la capital del jazz. El festival fue fundado como homenaje al saxofonista Sydney Bechet, quien escribió las canciones Petit Fleur y Dans les rues d’Antibes en esta localidad. Los pormenores se indican en la web oficial de este evento: http://www.jazzajuan.com.

 

  • Menton, ma Ville est Tango

 

Estas jornadas dedicadas al Tango tienen lugar en Menton a mediados de julio.

 

  • Festival de Música de Menton

 

A finales de julio, los aficionados a la música de cámara no deben dejar de visitar la localidad de Menton. Allí, en el marco incomparable de la basílica de San Miguel Arcángel, se desarrolla este prestigioso certamen, fundado en 1950 por André Böröcz. Toda la información está disponible en la página web de este evento: http://www.musique-menton.fr.

 

  • Les Nuits Musicales du Suquet

 

Estas veladas de música se desarrollan en Cannes a finales del mes de julio.

 

  • Le Festival de Ramatuelle

 

Entre finales de julio y principios de agosto, la colina que domina Saint-Tropez alberga este festival de teatro y espectáculos musicales. Su programación es puede consultar aquí: http://www.festivalderamatuelle.com.

 

  • Monte-Carlo Sporting Summer Festival

 

También entre finales de julio y comienzos de agosto, Mónaco organiza su festival de música más importante. Durante estos días, el Sporting d’Eté de la avenida Princesse Grace reúne a numerosas estrellas del rock internacional.

 

  • Fête du Jasmin (Fiesta del Jazmín)

 

La localidad de Grasse abre el mes de agosto con actos que conmemoran la recolección del jazmín. Para ello, se llevan a cabo desfiles con carrozas engalanadas con flores y acompañadas por bandas de música. La programación se publica en la web de esta población: http://www.ville-grasse.fr.

 

  • Festival Pantiero

 

En la primera mitad de agosto y durante cuatro días, Cannes da cabida a las últimas tendencias de música electrónica. Más detalles en http://www.festivalpantiero.com.

 

  • Día de la Asunción

 

El 15 de agosto es festivo, tanto en Francia como en Mónaco.

 

  • Les Azuriales

 

En la segunda quincena de agosto, la Villa Ephrussi de Rothschild, en Saint-Jean-Cap-Ferrat se convierte en el escenario de este festival de ópera anglofrancés iniciado en 1997. Más información en http://www.azurialopera.com.

 

  • Día de la Liberación de Mónaco

 

A diferencia de lo que ocurre con el 14 de julio francés, el 3 de septiembre no es un día festivo en el principado.

 

  • Festival du Rire de Saint-Raphaël

 

Entre finales de septiembre y comienzos de octubre, la población de Saint-Raphaël tiene una cita con el humor. El programa está disponible en este enlace: http://www.festival-rire.com.

 

  • La Toussaint

 

El día de Todos los Santos (que se celebra el 1 de noviembre, como en el resto de Europa), es un festivo de ámbito nacional en Francia y Mónaco.

 

  • Día del Armisticio

 

Cada 11 de noviembre, Francia conmemora el aniversario de la firma del armisticio que puso fin a la Primera Guerra Mundial. Este episodio tuvo lugar en 1918 en el bosque de Compiègne, perteneciente a la región francesa de Picardía. Esta jornada es festiva en el país galo.

 

  • Fiesta del Príncipe

 

El 19 de noviembre, Mónaco celebra el día de San Rainiero de Arezzo en honor al anterior príncipe monegasco, Rainiero III. Aunque actualmente el jefe del Estado es Alberto II, éste quiso recordar a su padre manteniendo esta fecha como jornada festiva.

 

  • Festival de Danza de Cannes

 

Esta bienal tiene lugar cada a finales de noviembre todos los años impares. Para más detalles, se aconseja consultar esta web: http://www.festivaldedanse-cannes.com.

 

  • Inmaculada Concepción

 

El 8 de diciembre es un festivo nacional en Mónaco.

 

  • Fêtes de la Lumière (Fiestas de la Luz)

 

Desde hace más de una década y media, se celebran en la localidad de Saint-Raphaël de mediados de diciembre al 6 de enero. Además de fuegos artificiales y representaciones de teatro callejeras, los festejos incluyen la llegada en barco a la población de Papá Noël. Más información en http://www.saint-raphael-lumieres.com.

 

  • Noël (Navidad)

 

El 25 de diciembre es festivo en Francia y Mónaco. Asimismo, durante los días previos, la plaza de Massena de Niza alberga un mercadillo de artesanía y una pista de hielo.