La Palma, una isla en el paraíso
Ya lo dijo Madonna en su célebre canción acerca de la isla canaria de La
Palma. Este maravilloso enclave no sólo recibe tal sobrenombre;
?isla verde? o ?isla de las estrellas? son otros de los poéticos apodos
con los que se conoce a la más noroccidental de las Islas Afortunadas.
Dignos nombres cargados de razón, ya que, como decía la cantante, la
naturaleza libre y salvaje, los cielos en estado puro y los paisajes más
sobrecogedores se concentran en el escaso territorio de esta bella
isla, tan pequeña como desconocida.
Naturaleza y patrimonio: la simbiosis perfecta
Montes y volcanes, caídas de agua y acantilados, playas prácticamente
desiertas, vegetación tropical? Los paisajes y las actividades
relacionadas con la aventura son los atractivos por los que más se
conoce (y se visita) la isla de La Palma. Si bien es cierto que sus
espacios naturales, tanto en tierra como submarinos, quitan la
respiración al trotamundos más avezado, no menos cierto es que La Palma
está plagada de rincones y pueblos llenos de encanto cuyo patrimonio
merece más de una visita.
Productos autóctonos para una gastronomía deliciosa
Tan variada como sus paisajes es la gastronomía de la isla de La Palma.
Por increíble que parezca, el pequeño territorio que la conforma alberga
una gran tradición culinaria representada por sus deliciosos platos,
ingredientes, preparaciones, postres, repostería? Su lejanía con la
Península, al igual que la del resto de las Islas Canarias, ha hecho que
la gastronomía isleña tenga una personalidad acusada, muy diferente de
la del resto del Estado. La enorme diversidad climática y el agua
abundante hacen que los cultivos en la isla sean variados y de calidad;
además, la presencia constante durante su historia de los fenómenos de
emigración e inmigración ha derivado en una estupenda mezcla
gastronómica, que se revela en todos los platos.
Todo un año de fiestas
Si por algo se caracteriza el año en La Palma es por la increíble
profusión de festejos, celebraciones y romerías que lo pueblan. Desde el
comienzo del año, con la celebración de la Navidad, hasta la llegada de
Santa Lucía el 13 de diciembre, hay fiestas relevantes todos los meses.
Es difícil encontrar una semana en la que en algún pueblo de la isla no
se desplieguen los colores de las guirnaldas y el sabroso olor del
?cochino? sobre las brasas? Carreras de caballos sobre pistas,
celebraciones de combates en la noble tradición de la lucha canaria y
eventos gastronómicos forman parte de los festejos populares de cada
pueblo, que al mismo tiempo muestran siempre su propia personalidad.