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Guías de Viajes de Sanxenxo

Sanxenxo
Sanxenxo

Un tesoro de turismo en el centro de las Rías Baixas

Enclave privilegiado en una tierra hermosa

Enclave privilegiado en una tierra hermosa
La población y el entorno de Sangenjo (o Sanxenxo en gallego, denominación oficial y como se conoce a esta población en casi todas partes) son un enclave privilegiado en una tierra ya hermosa de por sí como es Galicia. Esta localidad están situada en uno de los parajes más bellos de nuestras costas, las célebres Rías Baixas o Rías Bajas gallegas, cuyo entorno natural constituye uno de los panoramas más hermosos que puedan encontrarse en el litoral peninsular. Sanxenxo se encuentra ubicado en la provincia de Pontevedra, concretamente en el Valle del Salnés, y sus magníficas playas, sus aguas frescas y cristalinas y sus verdes alrededores se conjugan con un excepcional microclima para dar lugar al enclave más turístico y frecuentado de toda la Comunidad Autónoma.

Si bien a lo largo del año, en Sanxenxo se contabilizaban alrededor de dieciocho mil habitantes, en la temporada estival esta cifra se ve multiplicada por cuatro. Y es que miles de viajeros acuden al reclamo de una naturaleza bien cuidada y que se mantiene sin perder su encanto. No en vano, Sanxenxo es el municipio con más Banderas Azules en sus playas de toda España; nada menos que dieciocho arenales ostentan el codiciado galardón dentro de los lindes de la localidad. La belleza de estas playas se une al gran patrimonio que alberga la zona, plagada de bellas iglesias y ermitas, y de los majestuosos pazos cuyas piedras centenarias ven pasar los siglos ante el respeto y el recogimiento de los viajeros.

Dentro del municipio de Sanxenxo, cabe destacar la propia localidad así llamada y también la zona de Portonovo, que es en realidad la parte más turística y con las playas más conocidas. Ambas localidades son de origen marinero, y sólo hace unas décadas convirtieron su tradición pesquera y marina por la dedicación al turismo. Aún así, el sabor marinero de estos lugares se conserva todavía en sus empinadas callejuelas, sus puertos pesqueros, sus lonjas de venta de pescado y marisco y sus tradiciones. Y por supuesto, en su exquisita gastronomía, que rinde culto a los tesoros del mar (como la típica raia o raya de Portonovo, y cómo no, el insuperable pulpo a feira) y también de la tierra.

El paraíso en la tierra no está lejos; basta acercarse a Sanxenxo, a su espectacular naturaleza y a sus gentes para encontrarlo. Un lugar donde, como dice la tradición, Dios se echó a descansar...

Banderas Azules, pazos y naturaleza agreste y pura

Banderas Azules, pazos y naturaleza agreste y pura

Desde luego, quien va a Sanxenxo por lo general lo hace atraído por la fama de sus playas. El municipio tiene un largísimo litoral de treinta y seis kilómetros, con tantas playas que cuesta enumerarlas todas sin olvidarse ninguna. Y además, dieciocho de estos arenales cuentan con la Bandera Azul de la CEE, que año tras año renuevan orgullosos. La belleza de la arena y el entorno, bien conservado; la transparencia de las frescas aguas atlánticas, y los estupendos equipamientos con que cuentan dichas playas son razón más que suficiente para merecerse de sobra el preciado galardón.

La playa de la Lanzada, de mar abierto y arena gruesa, es la preferida por los amantes del surf y el océano embravecido; al no contar con la protección de la isla de Ons, como el resto de las playas, las olas la baten de forma habitual. Silgar es el nombre, por otra parte, de la playa más célebre de todo el municipio; de hecho, este arenal de ochocientos metros de longitud fue el origen de todo el turismo que con los años se ha convertido en la primera actividad de la comarca. La playa tiene un extenso paseo y es de tipo urbano, flanqueada de edificaciones y plena de turismo familiar. A medio camino del paseo se encuentra la famosa Madama, la escultura sobre toca que constituye el símbolo de Sanxenxo.

La zona de Portonovo cuenta con tres populares playas, que siguen a la de Silgar. La primera es la de Baltar, que cuenta con una bella zona de pequeñas dunas y un hermoso entorno natural pleno de verdor. Las otras dos playas, Caneliñas y Canelas, disfrutan de grandes extensiones de finísima arena blanca. Siguiendo con nuestro recorrido playero llegamos a Paxariñas, una pequeña joya escondida entre rocas; y ya recibiendo con los brazos abiertos a la isla de Ons se encuentra la playa de Montalvo, junto a un conocido bosque. Si la comunión con la naturaleza es lo que estamos buscando, entonces nos encaminaremos a la playa de Bascuas, la única de tipo nudista de Sanxenxo y acertadamente protegida del viento gracias a su entorno rocoso. Otras bellísimas platyas son la de Lapa, Area Gorda, a Nosa Señora, Panadeira, Major, Nanín, Pragueira, Foxos ySanta Mariña.

La Ría de Pontevedra aporta a Sanxenxo toda la belleza de su entorno costero, que ha sido estupendamente aprovechado para establecer un puerto deportivo de primera categoría, con el Real Club Náutico de Sanxenxo, que suele verse frecuentado por hermosos y lujosísimos yates, y donde los cursos de vela son habituales durante todo el año. Pero ya es hora de alejarnos un poco del hermoso mar, aunque nos cueste, y comenzar a disfrutar de la belleza de las localidades. Sanxenxo cuenta con un bello casco antiguo de empinadas e intrincadas callejuelas, dentro del cual podemos destacar edificaciones como el Pazo de los Patiño, construido a partir de una torre defensiva del siglo XVI y edificado a lo largo del siglo XVIII. A la sobriedad de este edificio se le une todo el encanto de la Iglesia de San Xinés, que data del siglo XV y se localiza cerca del puerto.

Ya en Portonovo, lo mejor que podemos hacer es caminar pausadamente por lo que queda del recoleto núcleo tradicionalmente pesquero, que actualmente es un enclave turístico de primer orden. El puerto está dominado por una serie de callejuelas empinadas, el casco histórico como tal, que hoy día concentran la animación nocturna de la zona.

La villa está coronada por la Capilla de Santa Catalina. En el puerto, las humildes embarcaciones de pesca se codean con los yates internacionales, y es el enclave de una de las lonjas de venta de pescado más modernas de la Comunidad Autónoma. Desde el monumento a la Peixeira contemplaremos unas inigualables vistas de la Ría; a destacar también La Ermita de Nuestra Señora de la Lanzada, en Noalla, que data del siglo X.

Ya desviándonos hacia el interior, podemos detenernos en distintos lugares como Adina, con su Iglesia Parroquial del siglo XVI; Villalonga, el centro neurálgico de la producción del delicioso albariño; Revel, con el Pazo de Revel del siglo XVIII, todo un exponente de la arquitectura de estos sobrios edificios y actualmente convertido en hotel; la Capilla do Santo en Nantes, del siglo XV y ubicada en un precioso entorno rural; la Iglesia de San Juan en Dorrón, con su bello retablo barroco, y la Capilla de Santo Tomé, cuya sencillez se ve realzada por el magnífico paisaje que la circunda.
 

Lo mejor del mar y la tierra, de la mano de excelentes vinos

Lo mejor del mar y la tierra, de la mano de excelentes vinos
Todo el mundo sabe que en Galicia se come muy bien y en abundancia. Los productos extraídos del mar, cultivados en la tierra o criados en los pastos son materias primas de excelente calidad, cuyas excelencias se cantan en mesas internacionales. Aparte de lo excelente del producto, también hay que tener en cuenta la milenaria tradición culinaria gallega, cuyos guisos y platos son universalmente conocidos. Sin ir más lejos, podemos deleitarnos en el caldo gallego, el lacón con grelos, las carnes y pescados a la brasa y la parrilla, las empanadas gallegas...

Del mar se obtienen y cocinan delicias como el rodaballo, la raia o raya (la caldereta de raia es un plato de obligado consumo en Portonovo), los besugos, la merluza y muchas otras especies; además, no podemos dejar de mencionar los célebres mariscos gallegos, que se encuentran entre los mejores del mundo: ostras, mejillones, langostas, santiaguiños, cigalas, etc. Y para finalizar, el rey de las tapas y las raciones: el pulpo a feira, que en Sanxenxo se prepara de una forma que alcanza. sin duda. la excelencia. En cuanto a las carnes, no hay que olvidar que la ternera gallega proporciona algunas de las  mejores de toda la Península; no en vano cuenta con su propio label de calidad.

Por supuesto, no podemos abandonar Sanxenxo (y además, nos será imposible hacerlo) sin probar en múltiples ocasiones sus deliciosos vinos. Dentro de la Denominación de Origen Rías Baixas se engloban caldos de zonas como O Salnés, Soutomaior, el Condado y Bajo Miño, que se elaboran a partir de las variedades Albariño, Loureiro, Treixadura y Caiño. Precisamente la ruta por las bodegas y la degustación de los vinos es una de las actividades más interesantes y demandadas de esta comarca; algo que se le hará difícil de olvidar a nuestro paladar.

Y como remate, destacar la abundancia y profusión de ferias y festividades dedicadas a la gastronomía y los productos de la tierra que se celebran en la región. La Fiesta de la Raya se celebra en Portonovo durante el Puente de Mayo, mientras que el primer sábado de agosto tiene lugar la Fiesta de las Migas en A Revolta (Noalla). Primer sábado de agosto. Casi sin tiempo a recuperarnos, el segundo domingo de este mes es la Fiesta de la Ostra, junto a la Ermita de A Lanzada; ya el último domingo, es la Fiesta de la Sepia en Vilalonga. Y para finalizar, una fiesta deliciosa y contundente: la Fiesta de la Fabada de Nantes, el día 6 de diciembre.

Celebraciones de raigambre espiritual y mucha diversión

Celebraciones de raigambre espiritual y mucha diversión

Las fiestas más célebres de Sanxenxo son las de San Xinés, que tienen lugar el día 25 de agosto, y las de Santa Rosalía en septiembre. Las fiestas en honor de San Xinés, el patrón del pueblo, están plagadas de hermosas romerías, entre las que destaca la de A Lanzada, que se festeja en el entorno de la ermita románica. Los ritos paganos ancestrales se mezclan con la tradición cristiana; entre otros, se realiza el llamado "baño de las nueve olas" para estimular la fertilidad de las mujeres o curar el funesto "mal de ojo". Las Fiestas de Santa Rosalía se celebran alrededor del día 4 de septiembre y coinciden con la Festa da Cebola, todo un homenaje a este humilde y exquisito fruto de la tierra. En estas celebraciones destaca la procesión marinera con la imagen de la virgen, y los puestos con cebollas y especialidades de las huertas locales.

En Portonovo, las festividades dan comienzo con O Enterro da Sardiña, como en muchas otras localidades españolas. Pero sin duda, una de las fiestas más populares es la Festa da Raia, antes de Semana Santa (o en mayo, dependiendo del calendario festivo) con degustaciones del exquisito plato tradicional del pueblo, la caldeirada de raia.

A principios de julio tienen lugar las fiestas de San Cristóbal, que son sólo un aperitivo para las fiestas grandes en honor a San Roque (del 14 al 19 de agosto). Las sardinadas en el muelle, el encuentro entre Santos y Santos de la Iglesia Parroquial y la Capilla de Portonovo, las procesiones (con San Roque y la Virgen del Carmen), los concursos y exhibiciones de perros y las verbenas alegran las veinticuatro horas del día durante las jornadas festivas.

Aunque no es una fiesta propiamente dicha, la Concentración Anual de Motos de Sanxenxo es todo un evento en el pueblo; a él acuden moteros de todos los puntos del país y destinos internacionales. Los concursos y exhibiciones de vehículos, competiciones y espectáculos están a la orden del día. Y para finalizar el año festivo, llegan las fiestas de Santa Catalina el 25 de noviembre. La procesión que transcurre por tierra y por mar es el evento principal; los santos desfilan por las calles y luego son embarcados para recorrer la Ría de Pontevedra y bendecir con su presencia las aguas.

Todo un año de fiestas en una región tan bella como acogedora. Podemos visitar Sanxenxo en pos de sus playas, sus gentes, sus tradiciones, su patrimonio o su alegre vida nocturna. Sea lo que sea lo que busquemos, lo cierto es que será fácil de encontrar en una tierra que, sin duda, lo tiene todo.