Ir a la home de Logitravel.com

Guías de Viajes de Pollensa

Pollensa
Pollensa

Bello enclave del norte de Mallorca

Bellísimas costas, majestuosas montañas e ilustres personajes

Bellísimas costas, majestuosas montañas e ilustres personajes

La Sierra de Tramuntana cobija al municipio de Pollensa, el bello enclave del norte de la isla balear de Mallorca que aúna su interés y equipamiento turístico, de primer nivel, con un entorno natural magnífico y un interesante patrimonio histórico, artístico y cultural a descubrir. Los afortunados viajeros que visiten Pollensa (Pollença en mallorquín, que además es la denominación oficial del lugar) se encontrarán caminando a lo largo de la costa para descubrir maravillosas calas vírgenes, con aguas cristalinas que invitan a sumergirse en ellas provistos de tubo y gafas, y rodeadas de hermosos pinares que las protegen de miradas indiscretas. Además, en Pollensa también hay amplias playas de tipo familiar con todo el equipamiento para la diversión y el relax.

Y cuando ya hayamos disfrutado de horas y horas de sol y mar, qué mejor que encaminar nuestros pasos al centro urbano y dar un buen paseo, admirando las callejuelas medievales del casco antiguo, contemplando las iglesias y monasterios, o dejándonos sorprender por las hermosas casas y edificiaciones. En Pollensa hay mucho que descubrir; incluso podemos encontrar un puente "romano"... Y todo ello, por supuesto, acompañado de estupendos hoteles, casas rurales, restaurantes y tascas de tapeo, que harán el recorrido por la localidad algo mucho más entretenido y delicioso.

El entorno natural que rodea Pollensa es un tesoro a descubrir. Si por un lado tenemos la majestuosa Sierra de Tramuntana, con sus altos picos, sus barrancos, sus valles plenos de vegetación y sus pintorescos pueblecitos, también hay que destacar parajes como la reserva natural de la Albufereta, un auténtico paraíso para los amantes de las aves.

La historia, el mar y la montaña se alían en Pollensa para ofrecer al viajero una experiencia inolvidable. Winston Churchill escogió este destino para su relax; Agatha Christie lo tuvo en cuenta para lograr su inspiración, y actores como Peter Ustinov (así como muchas otras figuras del espectáculo de hoy día) han escogido la zona para veranear. Si personalidades tan ilustres como las mencionadas encontraron a Pollensa encantadora, por algo será... Por supuesto, lo mejor siempre es que descubramos el por qué nosotros mismos. Pollensa nos da la bienvenida con los brazos abiertos para que comencemos desde hoy mismo a enamorarnos de ella.
 

Un paseo por las calas, la montaña y el magnífico patrimonio monumental

Un paseo por las calas, la montaña y el magnífico patrimonio monumental

Para empezar, un recorrido por la costa del municipio de Pollensa se hace indispensable. Y es que la profusión de playas de arenas doradas y aguas color turquesa, diseminadas en forma de amplios arenales o diminutas calas, hace de este lugar un paraíso en la tierra. La playa principal de la localidad es la del Puerto de Pollensa, que también se conoce como Llenaire. Sus mil metros de longitud se ven adornados por un estupendo paseo marítimo, perfecto para caminar al atardecer y contemplar el Mare Nostrum, llegando hasta el Puerto. Otra de las playas más amplias es Can Cullerassa, protegida por un anciano pinar y con una extensión de más de medio kilómetro de largo de arena y cantos rodados. Bajo el nombre de Can Albercuix encontramos una serie de arenales, ubicados junto a la zona peatonal de las villas antiguas del Puerto (conocida como paseo Voramar). Los árboles costeros que dan sombra a la arena aportan su encanto natural a esta zona de calas, muy cercana al centro urbano.

Y si son calas lo que queremos descubrir, estamos en el lugar indicado. En primer lugar nos encontramos con preciosos lugares como el Caló, una cala virgen de cantos y grava, perfecta para bucear con esnorkel. Eso sí; quienes quieran visitarla tendrán que ser amantes de las caminatas, ya que desde el lugar donde se deja el coche (el final de la carretera que va a la base militar) hay un recorrido de unos cuatro kilómetros hasta la cala; el ascenso y descenso del pico es necesario para llegar a la cala. Otra preciosa playa, más cercana y accesible, es Cala Formentor, que tiene una extensión de unos 900 metros y está dividida en dos partes por un espigón. Además, podremos también ir a conocer otros enclaves como Cala Murta, con área de escanso y mesas para comer; Cala en Gossalba, dos pequeñas playitas a unos dos kilómetros y medio de Cala Murta; Cala Figuero o Cala Boquer. Para terminar, señalar también la bella zona de Cala Sant Vicenç, formada por tres pequeños y preciosos arenales: Cala Carbó, Cala Clara (la más concurrida debido a la presencia de un hotel) y Cala Barques, la más grande y cuya arena blanca y fina es todo un placer para la vista y el tacto.

Además de este inigualable litoral costero, toda una joya de la Naturaleza, el interior de la zona de Pollensa tiene también mucho que ofrecer a los viajeros curiosos. La Sierra de Tramuntana puede recorrerse por multitud de rutas, y la vegetación de la zona está magníficamente conservada. El área próxima a la Cala de Sant Vicenç cuenta incluso con una variedad endémica llamada Naufraga Baleárica. Otro magnífico espacio es la reserva natural de la Albufereta, que con sus casi trescientas hectáreas de extensión alberga al torrente de la Font del Mal Any i el Rec; en ella anidan especies de aves tan interesantes como el buitre negro, el águila pescadora y el halcón.

Pero es ya hora de la ducha, el cambio de ropa y el placer de caminar por las calles de Pollensa, en busca de su patrimonio monumental. Pollensa es una villa con tradición medieval, cuya Plaza Major constituye su centro neurálgico. Además de los animados bares de tapeo que invitan a disfrutar de los vinos y gastronomía mallorquines, también podremos observar la Iglesia Parroquial del siglo XVIII, entre barroca y clásica. Junta a ella, la Plaza Vella y las callejuelas que la rodean constituyen el núcleo medieval original de la población. Merece la pena darse un paseo relajado y encontrarse con la popular Fuente del Gall en la Plaza de l'Almoina; esta fuente se ha convertido en un icono de Pollensa. Otros puntos interesantes a visitar son el Oratorio de Sant Jordi, del siglo XVI; el Monti-Sion, un convento de jesuitas del siglo XVIII que hoy día es casa consistorial, y que alberga un bello claustro; y el célebre Calvario, una capilla a la que se accede subiendo más de trescientos escalones y es de estilo neogótico.

Además de estas bellas edificaciones representantes y testigos de la obra del hombre, en Pollensa también podemos contemplar el Convento de Santo Domingo, donde se realizan eventos culturales como el Festival Internacional de Música y que acoge el Museo Municipal. Para terminar, no podemos sino darnos una vuelta por los alrededores de la localidad para visitar el santuario conocido como Roser Vell, del siglo XIV, y por supuesto, el popular puente cuyos orígenes permanecen a día de hoy incógnitos y que el pueblo ha bautizado como Puente Romano.
 

Exquisiteces de todo tipo en hogares, restaurantes y cellers

Exquisiteces de todo tipo en hogares, restaurantes y cellers

¿Qué son los cellers? Pues son los restaurantes típicos de Mallorca, ubicados tradicionalmente en antiguas bodegas y sótanos de elaboración vinícola. Estos establecimientos se pueden encontrar diseminados por toda la isla, y son un buen lugar para conocer a fondo la gastronomía de la isla. Porque si de cocina se trata, Mallorca puede darnos una estupenda lección de cómo fusionar las culturas y los productos de la tierra y el mar, en un recetario gastronómico tan variado como excelente. Desde las populares sopes mallorquines, de pan, verduras y (poco) caldo, hasta acompañamientos tan especiales, saludables y exquisitos como el trempó o ensalada de pimientos y tomate; el tumbet, guarnición de berenjenas, patatas y salsa de tomate, o el pa amb oli, versión mallorquina del pa amb tumaca catalán y que se suele acompañar de embutidos o queso, ningún visitante de Pollensa o el resto de Mallorca debe marcharse si degustar las especialidades de la isla. Y por supuesto, sin olvidarnos de los estupendos embutidos (sobrassada, botifarrons y camaiot), el queso mallorquín, las cocas de verduras y los cocarrois o empanadas de verduras o cebolla.

En el apartado de carnes, podemos destacar el cerdo y el cordero, siendo la porcella (lechón) y el lechazo los ejemplares más apreciados para asados, calderetas o preparaciones como el frit malloquí o  ferixura, a base de asadura y sangre. Los arroces son también toda una tradición, sobre todo el arròs brut, caldoso y con carne, o el arròs sec, la variedad mallorquina de la paella. Otras delicias preparadas a base de las mejores materias son las berenjenas rellenas y los caracoles, todo un emblema de la gastronomía balear. Y por lo que respecta a los pescados, ¿qué podemos decir? La enorme variedad y calidad de los productos del mar en Mallorca deja sin palabras a cualquier gourmet. Desde el sencillo y exquisito peix al forn (pescado al horno) hasta la llampuga (pescado de otoño) con pimientos, los calamares rellenos de carne o el pescado en escabeche, la sencillez de las preparaciones sólo contribuye a aumentar la excelencia de la materia prima.

Presente en todas las comidas está el pan malloquín, una variedad sin sal. Pero si de hornos y obradores hablamos, no podemos dejar de mencionar las famosas ensaimadas (con o sin relleno); el gató o bizcocho de almendras, que se consume a veces con helado; los robiols y crespells de Semana Santa, o la Greixonera, que normalmente sólo se elabora en los hogares malloquines. Y por supuesto, destacar la interesante producción vinícola con caldos con Denominación de Origen en distintos puntos de la isla, y los clásicos licores a base de hierbas que se elaboran de forma tradicional: Herbes, Palo y Frígola.
 

Demonios, hogueras y procesiones marineras

Demonios, hogueras y procesiones marineras

El 17 de enero comienzan las jornadas festivas en Pollensa, así como en el resto de la isla, con la celebración de Sant Antoni o San Antonio. Esta festividad aúna tradición pagana y religiosa, con costumbres que se conservan desde hace siglos y que tienen relación con ritos de fertilidad. En las calles de las poblaciones se encienden hogueras en las que los vecinos asan embutidos y carne, y alrededor de las cuales bailan los "demonios". El recital de poemas populares y "picantes", así como el desfile de carrozas y la bendición de los animales, son partes fundamentales de la celebración.

Unas semanas después tiene lugar la Feria del Vino de Pollensa, a finales de marzo, que constituye la fecha ideal para visitar las bodegas y degustar los caldos de la tierra. Más adelante es el momento del Corpus, que en la localidad se conmemora con antiguas tradiciones como el el "Ball de les Àguiles" y la danza de "Sant Joan Pelós". Ya a comienzos de verano, el 29 de junio se celebra la festividad de Sant Pere o San Pedro en el Puerto de Pollensa en honor al patrón de los pescadores, que además incluye la celebración de la Fira de la Mar. Esta feria se celebraba antes durante el mes de noviembre, y tiene lugar en el Moll Vell del Puerto; es una ocasión perfecta para conocer a fondo las artes tradicionales de pesca y el modo de vida de las gentes de la mar.

La Virgen del Carmen también se tiene su fiesta en el Port o Puerto de Pollensa el día 16 de julio, como corresponde a un enclave de tradición pesquera. La procesión marinera de rigor es el acto principal de la jornada, con las barcas bellamente engalanadas acompañando a la imagen en la bendición de las aguas del puerto. Además, el día 2 de agosto se celebran las fiestas de la Patrona, la Mare de Déu dels Ángels, con exposiciones, representaciones teatrales, conciertos, eventos deportivos y actos religiosos. El momento culminante de estas fiestas es el Simulacro de los Moros y Cristianos, el mismo día de la Patrona. Y también señalar que unas semanas después, concretamente los días 22,23 y 24 de agosto, llegan las fiestas patronales de Cala Sant Vicenç, con la profusión de verbenas, actividades y eventos característicos de estas animadas celebraciones.

Pollensa tiene mucha belleza que ofrecer a los visitantes, junto con hospitalidad, cultura, naturaleza y animación Una localidad que vibra con su fantástico clima, sus magníficas playas, su vida nocturna y sus visitantes procedentes de todo el mundo, que se unen para crear un enclave donde perderse para siempre...